lunes, 27 de enero de 2014

Sin calendarios

Hay cosas que no es tan divertido escribir. O no son tan escribibles. No porque sean tristes ni oscuras, sino  más bien como que son vivir con procesos muy llenos de idas de supermercado, horas de trabajo, charlas por teléfono, neurosis con los temas de siempre y así como de ir haciéndolas. No queda otra que vivirlas y cuando mirás no tenés momentos resaltados, sólo tenés tiempo que pasó y algunas instantáneas que te querés guardar sin hacer copias aunque hayas salido bien. Están bien ahí en la caja, atrás de la pila de sweaters. Ésa no, la otra, dejá no importa igual.

Tuve como etapas desde que llegué  a París y todavía no sé si sus finales fueron conscientes o no. Creo que sí pero al mismo tiempo que las etapas iban terminando yo iba queriendo que terminen. Tuve la etapa fobia en la que salir me costaba un par de ansiolíticos, unas pitadas de cigarrillo electrónico y mucha mentalización. No hablaba en francés con nadie y todo lo que estaba afuera me aterraba. Tenía ganas de volver y extrañaba tal vez menos que ahora, pero tenía terror. Quería caminar por mis avenidas y no perderme más entre edificios lindos. No quería mandar mails, quería perderme en libros y manjares parisinos y sólo existir con Largo o con trabajo o instagram o tiñéndome el pelo de rosa.

Esa  etapa termino y vino una de mucha ansiedad y jugar un poco a las vacaciones. Mientras yo hacía eso el mundo seguía y algunos planes concretos aparecían y me daban mucha ansiedad al tiempo que  me hacían feliz. Empecé a extrañar muchas cosas especificas: desde personas hasta ropa. Me empecé a ubicar en el barrio y hablar francés. Las rutinas vienen solas y siempre son las que elijo sabiendo siempre perfectamente lo que quiero y cómo. Aunque muchas veces me haga mal como cuando como mucho y quiero ser escuálida. También dejé de sacar fotos y hacer videos y  después empecé a hablar mucho por teléfono, algo que en Buenos Aires no me gustaba y acá me encanta. Me gusta hablar de cualquier cosa con mis papás o con mis hermanas.


Ayer vi una película sobre las etapas del duelo y lidiar con los miedos y las apliqué a esto. No quiero ni pensar en el tiempo que pasó. Odio las medidas temporales. Odio las medidas temporales dichas porque nadie va a entender cuántos días mentales míos entran en un día mental de otro entonces no me interesa. No quiero tener edad ni tiempo. Nos encontramos a las 8 y quiero ser perfectamente puntal  pero no me pidas más que eso, no quiero tener una edad ni aniversarios de ningún tipo.

jueves, 9 de enero de 2014

Da Cleaning Lady y otros cuentos

***Disclaimer: texto no apto para resentidos que creen que si nunca limpiaste un baño no viviste. Cada uno se curte como le toca.***



Ayer me teñí (acá y con tintura de 6.90 euros) parte del pelo de fucsia/rosa. creí que iba a ser un asco pero me encanta ahora y a frenchie (me gusta decirle así, es más romántico, más yo) también. I'm happy about that. Y esto puede sonar contradictorio pero I'm also happy I'm growing up & very strong:

-Ayer con tintura en pelo limpié un baño a fondo por primera vez. Aprendí sola, como otras cosas. Tal vez lo hice mal pero quedó bien y I did my very best.

-Ayer también me hice amiga de una amiga de frenchie y amiga de Stefy J (fueron al colegio juntas) y la acompañé a un trámite de inmigrantes en un lugar siniestro pero como no me dejaron entrar con ella salí a caminar (ahí en ese barrio siniestro compré la tintura). Me compré libros en inglés y francés xq a falta de Kindle todo vale. En un momento me senté un segundo en un banquito enfrente de una iglesia moderna y fea; agarré el tel para sacarle una foto (acá todos andan con teléfonos mucho mejores que el mío en la mano y no pasa one, "ne pas le orange") y ¡pum! viene un mendigo sacado, pelado con cicatriz inmensa en la jeta a gritarme de todo y querer robarme o algo porque según su locura "yo le sacaba una foto a él". Whatever. Fue muy violento. Le grité de todo en mi voz más potente y mi castellano más salvaje. Le grité que lo iba a prender fuego si me tocaba y que raje ya de acá y así a los gritos "pelados", potentes y latinos. Era italiano se fue casi llorando back a su spot. Vinieron un francés negro, altísimo y súper elegante y un argie de Jujuy a socorrerme. El francés me invitó un café que no acepté porque no sea cosa.

- Hoy terminé de ordenar todo y vaciar valijas y separar oscuros y claros para lavar (primera cosa que hice por primera vez en mi vida hoy).

Pasa que todo se volvió más caos porque Da Cleaning Lady nos plantó por segundo día consecutivo. Dice que viene el lunes (mas ya no le creo nada). So...

- Hoy saqué la aspiradora y aspiré *toda*, TODA, tout, la casa por primera vez en mi vida. Nunca había usado una de estas aspiradoras (creo). Fue adictivo y odioso como sólo esas cosas pueden serlo. Aspiré hasta mesas y sillones y abajo de todo lo que pude mover. En un rato si veo que es necesario voy por la segunda vuelta.

Aspiré escuchando a Elton John porque amas de casas eran las de antes, las inglesas feas (menos Kate, oh, kate) así que calculo que a este paso tendré los scons y el té listos a las 5 o'clock, O no porque con una chica de pelo fucsia nunca se sabe...




miércoles, 8 de enero de 2014

Ayer no escribí, perdón

Mentira, sí, escribí dos cosas para este blog pero no las subí. Aún.



***


A la noche fui a comer con Largo a la casas de Barbie (a.k.a. Kong) y extrañé muchísimo a Sis porque es nuestro lugar. Obvio que Largo no lo entendió y para irnos rápido me dijo "nos vamos de este lugar infecto", al tiempo que entregaba su tarjeta al mozo que no entendía nada.


***

Pedimos media botella de vino blanco que llevó a 2 o 3 brindis por todos ustedes, por nosotros, por Sis y su vida y mi extrañación,  por los niños que ya vendrán -de una u otra forma a nuestras vidas. Brindamos por un para siempre que ni idea pero ojalá.


***

Volvimos caminando, llovía poquito. Jugamos a lo que Sis y yo llamamos "Would you rather..." peor Largo y sus amigos cambiaron ligeramente y llamaron "¿Qué preferís?"

***

Acá te reconfigurás así con caminatas somníferas por un París apenas mojado y apenas lluvioso, no llueve sobre nada plateado porque ese color acá sólo en platería.

lunes, 6 de enero de 2014

Ahora en tiempo real

Estoy despierta desde las 7am hr París que son 3am hr Buenos Aires. Llueve y hace frío. Ya hice de todo:

Desayuné granola con coca light (en receptáculos separados).

Ordené y doblé la ropa seca que no requiere planchado.

Incendié y salvé la casa.

Ventilé.

Me bañé.

Me vestí de chica linda para desayunar con Largo y lo acompañé hasta abajo.

Me vestí de correr y bailé Yeah Yeah Yeahs et Britney mientras ordenaba el living.

Ahora ventilo el cuarto.

Puse a hacer más hielo.

Registré y empecé dos blogs nuevos (de temas diferentes).

Contesté preguntas en el consultorio online.

Contesté mails.

Mini empecé mi trabajo del día.


Ahora puse Billly Joel para bajar, para pensar, para escribir esto y cosas que no voy a publicar. Para trabajar.

***Son las 9.41 hr París***

domingo, 5 de enero de 2014

Sunshine Deluxe

El segundo día de Biarritz fuimos a St. Jean De Luz y yo escribí esto en el auto, en movimiento, con mucha lluvia, mucho frío y 0 (cero, zero) edición. Sigue la línea narrativa anterior de los personajes.



Largo et Moi - Día 2



Yo, en cambio me convertí en un personaje que no puede mentir. No sabe. No sabe lo que es un crimen menor como robar una fruta o una birome sólo porque le dieron ganas sin avisarle siquiera a Largo, sin sentir un ápice de culpa porque como el árbol caído del bosque vacío el crimen es inexistente.

Mi personaje no puede soltar ciertos objetos que le dan seguridad: un vaso gigante con ¿tiburones? Comprado en el acuario de Barcelona, una mantita turquesa robada del vuelo de Aerolíneas Argentinas que la dejó en Barcelona (donde encontró a Largo después de cinco semanas), un anotar chiquito con un reno o ciervo y su birome del barrio chino de la chica china que se va rompiendo convirtiéndose en una china pelada.

Dejamos de ser quiénes éramos y ahora somos los “protas” de esta historia Largo et Moi.

Moi no pudo levantarse de la mesa gigante de desayuno (siempre con la mano en su vaso del acuario) mientras escribía esta historia. Moi no pude confesarle a Largo que la remera negra que el lucía con alegría y demasiado olor a suavizante no era suya sino de u ex fling de ella, uno que –ni Largo sabe exactamente por qué- detesta. Moi, en cambio, tal vez podría ser su amiga, pero en dosis muy esporádicas. Moi sigue y sigue escribiendo todo el tiempo en su cabeza. De momento lo hace en una laptop en un auto en movimiento mientras le hace frente al mareo y las náuseas inevitables, mientras  Largo maneja en subida y escucha The Clash.

Moi convierte esquinas en países con nombre propio y novedoso, con datos demogáficos, ubicación geográfica y divisa ad hoc. Moi también convierte baños siniestramente mugrosos en letrinas y saltea la parte de que había toallas de papel para mejorar una historia y empeorar una situación.

Tal vez ése sea exactamente el superpoder de Moi: la transformación –pero siempre, siempre con fines lúdicos.


Los superpoder de Largo no tienen nada que envidiarle a los de Moi, pero necesitan más tiempo y más lectores atrapados antes de ser revelados.


sábado, 4 de enero de 2014

Vivre ca vie

Mi vida,  la vida es, también, todo este quilombo. Parejas que se separan y otras que se unen, como en las películas pero diferente.


En mi caso es desayunar coca light en copas de champagne  y bombones aunque odie esa palabra porque me da cache, me da viejo, me da licor. Es insano pero no tanto, es sano pero no tanto. Es lo que puedo mientras corro para irme de un hotel, mientras freno para escribir porque cuando algo te apasiona no lo podés evitar y a mí me apasiona escribir.  Escribir y “”””amar”””” (ese verbo oh tan temido –por mí, por otros, por todos). Escribir, amar, vivir y Sansé (como diríamos como Sis por Sanseacabó).

viernes, 3 de enero de 2014

Llegamos a Biarritz

Fue de noche y con lluvia. El lugar era todo lo mágico que esperábamos con todo lo bueno y malo que eso implica.

Wes Anderson podría venir acá y filmar tranquilamente varias películas y unos cuantos cortos muy bonitos.

Los españoles casi no dicen “lindo”,  prefieren “bonito” -hemos notado.

***


No sabemos si fue el setting,  los lugares que vimos en la ruta, las cosas que hicimos, las horas de auto, las horas de Largo manejando y yo durmiendo,  las peleas y discusiones, las horas sin dormir,  el 2014,  los videos que filmé y los que intentó filmar Largo mientras yo dormía en el auto, si fue le bebé de plástico o fueron los DVD’s que compré en la estación de servicio pero hubo *algo* que nos cambió.

Que los viajes te cambian no es ninguna novedad pero que te te cambien de esta forma sí lo es. Hubo un momento en el que dejamos de ser personas y empezamos a ser personajes.

Personajes que hacen cosas que, a primera vista pueden parecer ridículas o inexplicables pero jamás lo son. Personajes que temen al resto del mundo, al afuera, pero lidian con él. Personajes que se cuentan historias de seres humanos (amigos) como si fueran o fuesen de otra especie. Personajes que se cuestionan todo menos lo más importante: qué los une.

Largo es, ahora, un personaje que lee cosas que jamás hubiera leído como favor a mí. Ok, es cierto que eso también lo hacen las personas, los humanos, pero no con el protocolo que usa Largo, con sus tiempos y ceremonias secretas al respecto,  no podrían con su seriedad.  Lee una de las mejores novelas gráficas del mundo (Shortcomings de Adrian Tomine) como si hubiera imágenes 3D símil ojo mágico en cada vuelta de página, como si cada viñeta escondiera un secreto sobre mí, sobre mi Universo personal inmenso y diminuto, como si ese libro, ése y ningún otro tuviera la toda la verdad para que una relación triunfe o falle.

Ahora,  Largo también es un personaje que antes de salir a desayunar me ayude a vestirme mientras esconde plata en una caja de dvd comprado en la ruta.  Procede a anunciar cuál es la película que eligió para su tesoro y me lo cuenta a los gritos en un hotel donde hablan español. Mi personaje le explica casi en secreto que no lo grite y que anuncie a los gritos que cambia la plata de lugar sin hacerlo más que a otra caja, de otro de dvd. Por si nos olvidamos ahora consta en actas que está en una de Bertolucci, pero no les puedo contar cuál.

Continuará… 



“¿es así como se escribe una novela? “ se pregunta mi personaje al terminar este post de un simple blog con nombre tonto.